El síndrome metabólico comprende a un grupo de afecciones que lo ponen en riesgo de desarrollar una enfermedad cardíaca y diabetes tipo 2, etc. Una alimentación deficiente y en su mayoría una vida sendentaria son puntos de partida para la progresión de estas enfermedades.

Prueba de esto corresponden los datos recolectados por un grupo  científicos tomaron una muestra de más de 150,000 coreanos y demostraron que un mayor riesgo de desarrollar síndrome metabólico también se asocia con una duración insuficiente o excesiva del sueño: hasta seis o más de diez horas.

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El consumo de aproximadamente 150 gramos de arándanos por día puede reducir significativamente entre un
12%-15% el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares en personas con síndrome metabólico. Esta conclusión fue hecha por científicos británicos que realizaron una investigación controlada de 6 meses, durante el cual estudiaron el efecto de la presencia de arándanos en la dieta en personas con sobrepeso, según recoge Victor Román en su estudio.

En el síndrome metabólico, se observa el paciente comienza a aumentar de peso debido a la deficiencia en el metabolismo de carbohidratos y grasas. La presencia de este síndrome es una de las causas más comunes de diabetes y enfermedades cardiovasculares, pero se puede reducir el riesgo de su desarrollo con la ayuda de una dieta adecuada y actividad física.

Resultados del estudio

La investigación dirigida  por Aiden Cassidy de la Escuela de Medicina de Norwich en el Reino Unido tuvo como objetivo principal verificar si el consumo de arándanos puede ayudar con el síndrome metabólico.

En el estudio participaron 115 personas de 56 a 70 años y un índice de masa corporal promedio de más de 30 kg/m2, a todos los participantes se les diagnosticó síndrome metabólico. Los científicos recopilaron información sobre la presencia de otras enfermedades, tabaquismo, consumo de alcohol, actividad física y tuvieron en cuenta los indicadores demográficos.

Los participantes fueron divididos en tres grupos: durante medio año, los participantes tuvieron que comer una mezcla seca hecha de arándanos (equivalente a 150 o 75 gramos, según el grupo). El tercer grupo fue el grupo de control y recibió un placebo: idéntico en sabor y tipo de polvo sin arándanos en la composición. Como principales indicadores de la salud del sistema cardiovascular, los científicos midieron los biomarcadores de resistencia a la insulina, función vascular, concentración de grasa e intercambio de antocianinas en el cuerpo, antes de la designación de una dieta y después de su finalización.

Los investigadores encontraron que entre los participantes que consumieron 150 gramos de arándanos por día durante medio año, hubo una mejoría en la función endotelial (p = 0,003) y una reducción de la rigidez arterial (p = 0,04). Al mismo tiempo, no se observó un efecto similar en el grupo de participantes que consumieron dos veces menos bayas y en el grupo de placebo.

A pesar de que los científicos no pudieron cambiar la resistencia a la insulina de los participantes, se concluyó  que los cambios observados en los biomarcadores pueden reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares en el síndrome metabólico en alrededor del 12% al 15%.

Por lo tanto, es muy importante incluir los arándanos azules en las recomendaciones dietéticas para la prevención de enfermedades cardíacas.

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